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El gentilicio virtual de Colombia (la extensión '.co'
que aparece al final de las direcciones de sitios web registrados
en el país) es un bien de interés público
y un recurso del sector de las telecomunicaciones. Por lo
tanto, debe ser administrado por el Gobierno a través
del Ministerio de comunicaciones.
Eso dictaminó la Ministra de Comunicaciones, Ángela
Montoya Holguín, mediante la Resolución 600
de mayo del 2002, que obliga a la Universidad de los Andes,
actual administradora del nombre '.co', a dejar en manos del
Estado la tutoría del dominio.
El asunto comenzó a vislumbrarse el año pasado,
cuando la universidad descubrió que la terminación
'.co' resultaba atractiva para las grandes compañías
como un sustituto del genérico '.com', que corresponde
a las organizaciones comerciales en el ciberespacio y bajo
el que figuran casi 23 millones de direcciones.
Así las cosas, la institución decidió
aprovechar la oportunidad de ampliar las posibilidades de
negocios y, con la asesoría de Icann (por las siglas
en inglés de Corporación de Internet para la
Asignación de Nombres y Números) -encargada
de la gestión mundial de los dominios virtuales-, dio
inicio a un proceso de licitación para encontrar un
subadministrador internacional de la terminación.
Los recursos generados por este concepto, aseguraron entonces
voceros de la universidad, serían destinados al mejoramiento
del servicio y a la financiación de la educación
superior en Colombia.
No obstante, cuando el Gobierno se enteró de que el
apellido de las páginas nacionales sería comercializado
fuera del país, acudió a la Sala de Consulta
y Servicio Civil del Consejo de Estado, que determinó
el manejo de la extensión '.co' como un asunto de interés
público que competía al Ministerio de Comunicaciones.
Finalmente, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca exigió
a la entidad la expedición del régimen legal
para la administración del nombre '.co', aunque sostuvo
que la Universidad de los Andes no estaba obligada a devolver
el dinero cobrado por la administración.
Decisión polémica
Según especialistas como Carlos Herrera, analista de
medios electrónicos, se trata de una decisión
que debió tomar el Gobierno hace muchos años.
"La administración ejercida por la Universidad
de los Andes -aseguró- había estancado la explotación
del '.co' y la había relegado a un plano secundario,
lo que le restó importancia a la adjudicación
de nombres virtuales en Colombia".
Sin embargo, consultores financieros como Daniel Corredor
afirman que la decisión de la Ministra Montoya le significará
al país la pérdida de varios millones de dólares
que la entidad educativa pensaba recaudar con la adjudicación
de licencias de administración del sufijo en el exterior.
"Este dinero -sostiene el experto- pudo ser empleado
para impulsar programas de educación en tecnologías
de información o proyectos de desarrollo que avanzaran
en la misma dirección de las propuestas de la Agenda
de Conectividad".
En opinión de Corredor, la administración del
recurso '.co' por parte de una organización privada
garantiza la correcta inversión de los fondos.
"El Artículo sexto de la resolución -señala-
dicta que los ingresos recibidos por la adjudicación
del dominio deben ser destinados exclusivamente al sostenimiento
del servicio, sin darle cabida a otras alternativas que podrían
ser muy benéficas para el país.
"De otro lado -agrega Corredor- la concesión de
los derechos de comercialización no significa que el
dominio '.co' vaya a terminar en manos extranjeras y que los
colombianos queden marginados de su uso. La idea es que las
compañías interesadas, sin importar que no sean
nacionales, puedan añadir la extensión al final
de sus direcciones".
Dominios llamativos
A diferencia de ciertos dominios globales como '.net' o '.org',
los códigos locales, como '.br' de Brasil o '.es' de
España, son asignados a países específicos
y no suelen ser comercializados para el público en
general.
En este orden de ideas, extensiones como '.ca', de Canadá,
han sido concedidas exclusivamente a compañías
o ciudadanos de ese país.
No obstante, algunos países aprovecharon sus terminaciones
para captar clientes de todo el mundo y ofrecer opciones diferentes
al conocido '.com'.
Sin ir más lejos, Tuvalu, una pequeña isla del
Pacífico Sur, licenció en 50 millones de dólares
su extensión '.tv' a la firma dotTV, que ha vendido
unas 450.000 direcciones a empresas productoras y canales
de televisión.
"El dominio '.co' -sostiene Corredor- llama la atención
de miles de compañías en todo el mundo porque
corresponde a las siglas en inglés de 'company' y desaprovechar
un golpe de suerte como ese sería arrojar mucho dinero
a la caneca".
Sin embargo, explica Herrera, el interés de las grandes
firmas internacionales por la extensión colombiana
se extinguió hace varios años: "Las direcciones
con sufijos como '.net' y '.com' ya están posicionados
en el público. Es muy difícil competir contra
nombres que llevan mucho tiempo en el mercado".
Además, como explica el periodista especializado en
tecnología Orlando Rojas, las letras "co"
fueron adjudicadas a Colombia a través de una norma
ISO, y ninguna entidad o gobierno exterior puede hacer uso
de ellas.
"Actualmente -finaliza Rojas-, una persona debe pagar
a los Andes una suma cercana a los 75 dólares por agregar
la extensión '.co' en su dirección durante dos
años. Si se rompe este esquema, el costo del servicio
podría disminuirse, incluso, a 10 dólares, como
sucede en Estados Unidos".
El servicio continúa
Mientras la polémica se aviva, un equipo de investigadores
y abogados de la Universidad de los Andes estudia la regulación
expedida por el Ministerio para definir un plan de acción.
Ricardo Pedraza, director de tecnologías de la información
de la institución y responsable administrativo del
dominio '.co', explicó que, en tanto no se definiera
la situación, la universidad está en la obligación
de garantizar el normal funcionamiento del servicio.
"Es importante que la gente sepa -añadió-
que existen normas expedidas por entidades de regulación
como Icann para establecer ciertos parámetros de calidad.
Independientemente de quién administre el servicio,
estas normas serán respetadas en beneficio de los usuarios".
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